Aseos públicos de pago en la estación de Atocha

Desde principios de noviembre de 2013 utilizar los cuartos de aseo de la estación de Atocha (17 millones de transeúntes al año) cuesta 60 céntimos. A cambio, más higiene, más confort y más seguridad gracias al trabajo de la compañía holandesa 2theloo, que lleva dos años poniendo patas arriba los lavabos de espacios públicos en Austria, Bélgica, Hungría, Polonia, Israel y Países Bajos, además de Cataluña, que ya ha probado este tipo de servicios en el centro comercial Maremagnum (Barcelona).

Adif, la entidad pública que gestiona las estaciones ferroviarias españolas, ha concedido a 2theloo la explotación en la estación de dos zonas de aseo durante siete años a cambio de 280.000 euros y de la reformas de las instalaciones, que cuentan con personal de limpieza propio y permanente, y donde está garantizada la seguridad en todo momento, algo que la antigua empresa administradora no podía asumir dado el volumen de pasajeros que hasta ahora se dejaban caer a diario por los servicios (alrededor de 10.000).

Con los de Atocha ya son 75 los espacios de este tipo en manos de 2theloo, todos construidos con materiales de alta gama, sostenibles, ecológicos y con espectaculares diseños pensados para relajar al personal y hacer que la experiencia en el retrete resulte… diferente (las lucecitas y la música ambiente juegan un papel decisivo en este sentido). Al igual que el resto de las instalaciones, las de Madrid cuentan con una sala de lactancia (¡y un cambiador de bebés con una bola de discoteca!) y con una tienda asociada de productos higiénicos (pañales, pasta de dientes, tampones, jabón…), en la que los clientes podrán aprovecharse de una rebaja de 60 céntimos (sí, el precio del ticket para entrar). Además, la nueva gestora pretende cerrar acuerdos con otros locales de la estación para regalar bonos con el mismo descuento.

Con su iniciativa, 2theloo espera contar 3.000 visitas diarias, sin duda un negocio redondo que ya ha recibido duras críticas por parte de muchos viajeros: primero, porque pagar siempre escuece; segundo, porque creen que algunos de los que se nieguen a aflojarse el bolsillo harán sus necesidades en cualquier rincón de la estación. Sea como sea, la firma holandesa quiere seguir expandiéndose en Madrid y en el resto de España, y ya tiene en el punto de mira un buen número de estaciones y centros comerciales.

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